
Pintar pisos
Casi nadie quiere solo alisar: quiere entrar en un piso liso y pintado. Son el mismo trabajo, no dos presupuestos separados.
Pintar pisos
Burlada creció de golpe entre los años sesenta y setenta para alojar a la gente que llegaba a trabajar a Pamplona. Aquello significó miles de viviendas levantadas en pocos años, y todas ellas acabadas con el material de la época: gotelé.
Aquí casi todo el parque es de los sesenta y setenta, así que alisar y pintar encabeza con diferencia lo que nos entra.

Casi nadie quiere solo alisar: quiere entrar en un piso liso y pintado. Son el mismo trabajo, no dos presupuestos separados.
Pintar pisos
Una fisura de retracción y una grieta que atraviesa el tabique de lado a lado no son el mismo problema. Ni el mismo arreglo ni el mismo precio.
Reparar paredes
Manillas y bisagras se desmontan, no se enmascaran. Una puerta lacada con el herraje puesto se reconoce a un metro de distancia.
Servicios de lacado
¿Papel viejo que se despega? Hay que retirar también la cola antigua, que es el paso que se salta todo el mundo y el que provoca burbujas.
Papel pintado
Los techos de tres o cuatro metros se hacen con torre móvil. La altura afecta sobre todo al tiempo que lleva cada metro cuadrado.
Pintar locales comerciales
Si el gotelé suena hueco es que ha perdido agarre. Ahí no vale poner material encima: hay que retirar hasta firme y reconstruir.
Poner goteléPor eso aquí el gotelé no es una excepción, es lo normal. Los pisos de la Rotxapea burladesa, los bloques de la avenida y las promociones que rodean el casco viejo comparten la misma tipología: setenta u ochenta metros, pasillo largo con varias puertas, techos de dos metros y medio y relieve en todas las paredes. Cuando alguien compra uno de segunda mano y quiere quitarle cuarenta años de encima, el alisado es la intervención que más cambia la casa por lo que cuesta.
Hay un detalle propio de Burlada que conviene tener en cuenta al presupuestar: en muchos de estos pisos se ha repintado el gotelé varias veces a lo largo de las décadas. Cada mano añadida redondea la gota y la apelmaza, y eso no facilita el trabajo, lo complica: un gotelé con cinco capas de plástico encima ya no se rasca, hay que lijarlo o cubrirlo con pasta. Es la diferencia entre las dos bandas de precio, y se ve en cinco minutos rascando una esquina.
Población: ~18.500 hab.
Distancia desde Pamplona: 3 km
Para cualquier trabajo de eliminación de gotelé en Burlada vamos a ver la pared, comprobamos si el relieve es de temple o de plástico y qué hay debajo, y de ahí sale un presupuesto cerrado y gratuito.
Prácticamente todos los anteriores a los años noventa, que aquí son la mayoría del parque. Lo que cambia de uno a otro no es si lo tiene, es de qué tipo: los más antiguos suelen llevar gotelé de temple, que se humedece y se rasca, y los de los ochenta en adelante ya son de pintura plástica, que hay que lijar o cubrir. Eso decide el método y el precio.
Sí, y es muy común en Burlada por la edad del parque. Cada capa de pintura plástica encima apelmaza la gota y la vuelve más dura y más lisa por arriba, así que el rascado deja de funcionar y hay que ir a lijado o a pasta de alisado. Se comprueba rascando una esquina discreta antes de dar ningún precio.
Afecta al plazo más que al presupuesto, sobre todo por la subida y bajada de sacos de pasta y de escombro del rascado, que pesa bastante más de lo que la gente imagina. Se organiza para agrupar los acarreos en el menor número de días posible. En bloques de Burlada sin ascensor es algo con lo que ya contamos.
Sale mejor, y en Burlada se da bastante porque los pisos del mismo bloque son casi idénticos. Compartir el montaje, los acarreos y el desplazamiento entre dos o tres viviendas del mismo portal reduce el coste de cada una. Si os ponéis de acuerdo en las fechas, decídnoslo al pedir presupuesto.
Dinos cuántas veces se ha repintado la pared, si lo sabes: en pisos de esta edad es lo que decide entre rascar y lijar.